“La pulpera prensada le gritaba que la dejara morir, que se pusiera a salvo. Don Coqui no la dejó, con lo que le quedaba levantó un poco más la pared y el techo y jaló a la señora poniéndola a salvo.” Julio Córdoba y la historia de uno de los sobrevivientes del terremoto en Cinchona. Excelente









