Sobre el nuevo DRM y el egoísmo.

En Ars Technica, anuncian 1 como el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) y un grupo de investigación, encabezado por Paul Sweazey, analiza con mucha fuerza lo que me atrevería a llamar, la nueva generación de los DRM; esas tecnologías incómodas que trataban a los usuarios como esclavos de un servidor que fácilmente podría simplemente desaparecer.

Ahora, en esta nueva “etapa”, se pretende que en lugar de depender de un servidor ajeno para la activación de los permisos para usar el archivo; se utilicen los dispositivos propios (celular, computadora, reproductor de música etc) para activar el uso del archivo.

En general el esquema presenta un cambio importante: cuando compres o descargues un archivo de música, este archivo será tuyo, con la posibilidad de copiar y enviar este mismo archivo a cuantas personas quieras sin ningún problema. ¿Suena increíble no? Pues bien, en la explicación más “técnica” se dibuja el truco.

Para que los archivos puedan reproducirse sin problemas se utilizan dos piezas: el “titulo del folder”, que esta encriptado y la “llave de reproducción“. El titulo de folder contiene el contenido y puede ser copiado sin ningún problema y distribuido cuantas veces se quiera, mientras que la llave de reproducción, es única y se encuentra en cada dispositivo. Si quieres distribuir el archivo entre tus amigos, debes al mismo tiempo, darles tu llave de reproduccion. Y aquí, viene la magia. Si le pasas tus claves a tus amigos, estos pueden decidir al mismo tiempo asociar directamente su llave de reproduccion a su dispositivo, con lo que se convertirían en “dueños” del archivo; despojándote del archivo hasta que consigas de nuevo la llave de reproduccion asignada.

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Creative Commons License photo credit: Naufragio

Según Paul Sweazey, el problema es que con los archivos sin DRM, los archivos, con su capacidad de replicarse fácilmente, crean una especie de “propiedad comunal” que hace que los mismo quieran y puedan pagar lo menos posible por esos archivos. El cree que con esta nueva tecnología se creara lo que el llama Digital Personal Property (DPP) ó Propiedad Digital Personal y que el riesgo de perder esta “propiedad” reduciría y crearía mas conciencia a la hora de compartir los archivos.

Claramente la tecnología solamente esta en un estado “conceptual” por lo que resulta difícil de entender o explicar ( en el artículo original usan la analogía entre prestarle el automóvil a unos cuantos amigos y dejarlo en medio parque con la llave puesta. En uno recuperas el auto fácilmente y en el otro simplemente no lo vuelves a ver.) Esto sin tomar en cuenta las dificultades técnicas que se presentan, como lo son la creación de un solo estándar para las llaves de reproduccion que llevarían los dispositivos, el modo de encoriación, etc. La IEEE investigara esto y la factibilidad técnica de este método, pero parece que la iniciativa lleva buen impulso.

Este método, unido a tantos otros no funcionará y lo digo con total seguridad por las siguientes razones:

  • Como dicen en Ars; en el momento en que se quiebre la tecnología (y tengan por seguro que se hará) ya no habrá validez para la misma y nuevamente se podrá compartir libremente los archivos.
  • No entiendo por que alguien querría tener la “propiedad” de un archivo, si, sin necesidad de tenerla, podrá igual escuchar la música que descargue. Se ve incluso fácilmente la creación de aplicación que mantengas estas llaves en una clase de lista o repositorio, posibilitando la reproduccion de cualquier archivo.
  • Este no es sino una nueva forma desesperada de mantener un modelo económico que la Web se ha encargado de romper, la que me gusta denominar “Economía del Intermediario” donde las discografías planean llevarse lo que una banda puede realizar con un mínimo gasto. Pueden intentar lo que quieran, se estrellaran cada vez con una pared. Es inútil.
  • Muy probablemente no logren ponerse de acuerdo en un formato estándar y cada fabricante coloque su estándar en sus aparatos, creando cada vez mas complicaciones y dolores de cabeza a los usuarios; culminando en quejas y la no compra de los archivos con esta tecnología.

El punto mas importante para mi es la insistencia en un modelo de negocio añejo, donde el que realiza el verdadero oficio (el artista) solamente ve las migajas de su labor, mientras un grupo de ejecutivos de saco y corbata sin ritmo ni calidad musical se llevan la mayor parte de este dinero sin mover un dedo. El cambio fundamental se debe dar ahí, en una reducción de las ganancias de estos, el crecimiento de la “meritocracia“; podemos ver ejemplo de ese cambio en la experiencia de Radiohead o la de Nine Inch Nails, que con su modelo de locura han logrado ser uno de los discos más vendidos en Amazon. La posibilidad del cambio esta ahí, esperando a suceder.

  1. Muchas partes de este artículo son traducciones libres del original. Lo hice de esta manera para que se entendiera mejor el contexto antes de dejar libre la opinión. Cualquier corrección es mas que bienvenida []

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