Toni Peque en Paper Papers, nos indica a modo de traducción un artículo de Simon Dumenco acerca de que en los TOS o Terms of Service [Términos de Servicio] de Twitter, se esconde un robo que nos despoja de todos el esfuerzo que colocamos en esta red social.
Dumenco apunta a que dentro de los TOS se menciona en una parte que todos y cada uno de los twits mantienen su pertenencen a su dueño. Eso esta muy bien, permitiendo mantener bajo mi nombre lo que he publicado. Pero luego de esto Dumenco arremete con las otras secciones que permiten a Twitter: “usar, copiar, reproducir, procesar, adaptar, modificar, publicar, transmitir, mostrar y distribuir ese Contenido en todos y cada uno de los medios o métodos de distribución (existentes o por desarrollar)” . Dumenco declara esto como algo ilógico, que es como poseer algo sin poderlo mover a nuestro placer.
Analicemos los verbos que se usan: usar, copiar reproducir, procesar, adaptar, modificar, publicar…en ninguno de estos existe uno que permita a Twitter robar la pertenencia de mis publicaciones. Y además, ¿que hay que proteger?, los twits por su propia determinación son creaciones que no pueden ser protegidas por derechos de autor, por no cumplir principalmente con el carácter de innovación y de originalidad, un asunto que incluso fue discutido en la Revista de la OMPI.
Así que, si observamos la opinión general (que es que los twits no tienen protección), en realidad Twitter no debería estar obligado, al menos legalmente, de brindar protección a nuestras publicaciones debido a que no tienen la importancia necesaria. Por lo tanto lo que definió en sus TOS es bastante lógico.
Dumenco también despotrica contra el hecho de que a pesar del esfuerzo que los usuarios colocan en Twitter, el mismo en sus TOS dice que si alguno dinero es ganado ya sea por ellos o por sus partners gracias a tus twits; tu no recibes nada.
A Dumenco me gustaría colocarlo a dirigir y coordinar el día a día de Twitter, además de los problemas que se derivan del mismo, financiación, publicidad etc, en lugar de solo twitear, probablemente así comprenda por que a el no le pagan solo por usar una red social. Bienvenido al capitalismo.
En las redes sociales la máxima aspiración posible es que nuestro contenido, además de poder ser reclamado como nuestro; pueda ser exportado a otros lugares (opción que ninguna ofrece de manera completa en este momento) , pero resulta totalmente ilógico que los creadores y mantenedores repartan las ganancias de su esfuerzo y su innovación con los que simplemente hacen uso de sus herramientas. Utilizando el mismo ejemplo de Dumenco diría que es algo así:
Yo compro y modifico un automóvil. Es mi responsabilidad repararlo, que tenga los permisos al día, seguros etc. Todo menos la conducción del mismo esta a mi cargo. Tú utilizas el automóvil para comunicarte con tu familia y llegar a tu trabajo y para conocer nuevas personas, e incluso te da un status. Según Dumenco, estaría bien pedirme dinero por la gasolina.
A los que creen que se les debería pagar, les recomiendo StatusNet (antiguamente Laconi.ca) un software para instalar servicios de microblogging en su propio servidor. Crea tu propia marca y cuando tengas dinero, sera solo para ti. O quien sabe, lo puedes repartir entre los que aporten contenido a tu red.










Es cierto. En un Seminario de Derechos Humanos estudiamos un texto sobre la posibilidad de “manejar y resguardar nuestra información” modificando las leyes para que lo “íntimo” no se restrinja simplemente a lo que nosotros consideramos íntimo o recóndito, sino que cualquier dato o información que brindemos en cualquier lado (y por supuesto el texto hablaba de nuevas tecnologías; lo que implica redes sociales) quepa dentro del concepto de lo “íntimo”, y a su vez, intimidad se acerque más a “libertad”.
En general la vara es más pensado para las grandísimas bases de datos y que tengamos posibilidades de defendernos de usos incorrectos que se le puedan dar, pero habla de toda información en general. Ahora, está bien que muchas cosas han de tener derechos de autoría y de pertenencia porque sino sería un desmadre, pero para que nada de eso suceda así porque así, tendrías que vivir en una burbuja, para que ni sepan tu nombre.
Y así con todo… “publicás” tu contenido en twitter, y twitter te da eso, pongamos, gratis. ¿Cobrar porque uso su plataforma? Si yo en teoría controlo qué pongo y si lo uso o no. No tiene sentido.
Es cierto. En un Seminario de Derechos Humanos estudiamos un texto sobre la posibilidad de “manejar y resguardar nuestra información” modificando las leyes para que lo “íntimo” no se restrinja simplemente a lo que nosotros consideramos íntimo o recóndito, sino que cualquier dato o información que brindemos en cualquier lado (y por supuesto el texto hablaba de nuevas tecnologías; lo que implica redes sociales) quepa dentro del concepto de lo “íntimo”, y a su vez, intimidad se acerque más a “libertad”.
En general la vara es más pensado para las grandísimas bases de datos y que tengamos posibilidades de defendernos de usos incorrectos que se le puedan dar, pero habla de toda información en general. Ahora, está bien que muchas cosas han de tener derechos de autoría y de pertenencia porque sino sería un desmadre, pero para que nada de eso suceda así porque así, tendrías que vivir en una burbuja, para que ni sepan tu nombre.
Y así con todo… “publicás” tu contenido en twitter, y twitter te da eso, pongamos, gratis. ¿Cobrar porque uso su plataforma? Si yo en teoría controlo qué pongo y si lo uso o no. No tiene sentido.